Aleg Pershanka (Minsk)- La llegada del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, a Minsk el pasado 30 de noviembre se convirtió en la primera visita de un jefe de Estado desde que Lukashenko llegó al poder. Berlusconi rompe así el aislamiento internacional de Bielorrusia, impuesto en la última década como resultado de la violación de Derechos Humanos y la opresión de las libertades democráticas.
Oficialmente, la visita de Berlusconi es un mero tributo al protocolo diplomático, la devolución de la visita de Lukashenko a Italia. En abril, y con su hijo extramatrimonial de seis años, Lukashenko se reunió con el Papa en el Vaticano y cenó con Berlusconi. De cualquier modo, hay uan serie de motivos más allá de la cortesía diplomáticas detrás de esta visita.
Ninguno de los dos reparó en elogios al otro en Minsk. Los bielorrusos “te adoran, lo que es evidente a la vista de tus resultados electorales”, le dijo Berlusconi al dictador, conocido por su manipulación de los resultados electorales (razón por la que la Unión Europea impuso sanciones el año pasado). “Un hombre de política global, planetaria, eso es lo que es nuestro amigo”, aduló Lukashenko al primer ministro italiano, hundido en escándalos sexuales en casa y enfrentándose a acusaciones de tener vínculos con la mafia.
Aleg Pershanka (Bruselas)- La visita del líder de la oposición bielorrusa, Alexander Milinkievitch, al Parlamento Europeo la semana pasada pasó casi por completo desapercibida. Tanto para los políticos y diputados europeos como para la prensa. Milinkievitch viajó acompañado de otros cinco políticos bielorrusos: dos representantes de su Movimiento por la Libertad y otros tres de otros partidos de la oposición que apoyan al Alianza por la Independencia de Bielorrusa, la nueva plataforma política en la que ha unificado ocho partidos y movimientos de oposición.
El motivo de su viaje a Bruselas era, de hecho, presentar los resultados del primer congreso de la Alianza en el Foro Bielorruso Europeo. El nuevo partido busca una Bielorrusia europea. Sus partidarios consideran que existe una amenaza real de que el país sea absorbido por Rusia, por lo que urge una integración más profunda en Europa.
Milinkievitch se reunió con el presidente del Parlamento Europeo, Erzy Buzek y con eurodiputados de varias formaciones políticas, así como con miembros de la delegación encargada de las relaciones con Bielorrusia. No fueron muchos los diputados que asistieron a la reunión y más todavía los miembros de la delegación que ignoraron la visita. La apretada agenda de la Eurocámara y las demás instituciones parlamentarias puede explicar en parte que ocurriera esto.
De cualquier modo, Milinkievitch y su equipo no lograron persuadir a los socialistas europeos para que apoyaran un nuevo borrador de resolución para Bielorrusia. Al poco de la partida del líder opositor, la votación sobre una nueva resolución para el país fue excluida del programa de votaciones de la semana.
La visita coincidió con el momento en que el Consejo de Europa se pronunciaba sobre las sanciones impuestas al presidente Alexander Lukashenko y otros 35 altos cargos bielorrusos. La prohibición de entrar en los países de la Unión impuesta poco después de las elecciones legislativas de 2008 fue suspendida un mes después de entrar en vigor. Pero, a cambio, establecieron cinco condiciones para el gobierno bielorruso: acabar con los presos políticos, libertad de prensa, libertad de asociación y reunión con fines políticos, reforma de la ley electoral y libertad de acción para las ONGs. Los funcionarios añadieron a finales de 2008 que volverían a evaluar los progresos antes de tomar cualquier otra decisión respecto a Bielorrusia. Un año después, los expertos han constatado unánimemente la falta de progreso significativo en cualquiera de estas cinco esferas. Sin embargo, el Consejo de Europa ha tomado una decisión curiosa: ha prolongado las sanciones y, al mismo tiempo las ha suspendido.
El mal menor
Varios expertos consideran que la decisión no es tan mala. Si las sanciones volvieran a entrar en vigor, esto enfurecería probablemente a Lukashenko, llevándole a paralizar cualquier aproximación gradual a Occidente y a entregarse a los brazos de Rusia. Milinkievitch es de la misma opinión. Más todavía, durante su visita al Parlamento Europeo, pidió apoyo financiero para Bielorrusia (es decir, incluyendo al régimen político), a la vez que se dirigió al gobierno bielorruso pidiéndole reformas en el país.
Existe la opinión en Bielorrusia de que Milinkievitch está jugando un papel de facilitador entre Lukashenko y Occidente. Pero no es así: simplemente es débil políticamente y actúa con retraso.
No hace todavía un año que la nueva estrategia de la UE para Bielorrusia se hizo evidente. Europa sabía que el gobierno controlaba perfectamente la situación en Bielorrusia, pero la agresión rusa a Georgia precipitó la nueva aproximación. La UE se ha dado cuenta de que el cambio político a corto plazo es bastante improbable en Bielorrusia y ha decidido cooperar directamente con el gobierno bielorruso. La idea de perder el control sobre el país merced al fuerte crecimiento de la influencia política y económica de Rusia no le hacía ninguna gracia al autoritario líder bielorruso, que adora el poder más que cualquier otra cosa. Es por ello que Lukashenlo ha optado por salirse de la esfera de influencia rusa y hacer concesiones propicias para el diálogo con la UE.
Pero ha pasado un año y sólo ahora Milinkievitch y sus partidarios se reúnen con el Foro Bielorruso Europeo para darse cuenta de que a la UE le importa bastante poco su opinión sobre las relaciones con Bielorrusia y que no tiene más opción que aceptar el nuevo enfoque europeo.
Imagen: El líder opositor bielorruso, Alexander Milinkievitch (Internacional Liberal)
Reunión entre los primeros ministros de Ucrania y Rusia, Yulia Timoshenko y Vladimir Putin en Yalta. De la conversación puede depender el suministro de gas de este invierno, asunto muy afectado por la situación política en Kiev.
La OTAN ha expresado su preocupación por la maniobras militares conjuntas ruso-bielorrusas (las mayores desde la II Guerra Mundial) que tuvieron lugar el mes pasado cerca de la frontera con Polonia. Añaden que, al no invitar a ningún observador internacional, ambos países han incumplido sus obligaciones según los Acuerdos de Viena. Polonia había pedido a la organización una toma de postura. El enviado ruso a la OTAN, Dimitry Rogozin, resta importancia a los hechos.
La policía de Azerbaiyán asegura que la demanda contra el director de un periódico acusado de difamación por el ministerio del Interior no partió del ministro, sino de un grupo de “veteranos empleados y agentes de policía” hartos de leer lo que el diario publicaba. El diario mantenía una línea crítica con la labor del ministerio en la lucha contra el crimen.
Ucrania
18 nuevas muertes por gripe A y otras enfermedades infecciosas en un día. La cifra alcanza los 344 muertos y los contagios el millón y medio.
Una delegación bielorrusa visita Abjazia, Osetia del Sur y Tbilisi para decidir la postura de Minsk sobre la independencia de las repúblicas secesionistas. Aunque considera que Misnk de evitar el asunto, el gobierno georgiano pide “justicia”.
La comisión parlamentaria que investiga la muerte (oficialmente, fue un suicidio) del primer presidente de Georgia, Zviad Gamsajurdia, denuncia haber recibido amenazas de muerte. El portavoz de uno de los partidos asegura que el ex ministro de Seguridad de Gamsajurdia asesinado junto a su mujer el pasado viernes iba a entregar información “muy importante” a la comisión.
- Saakashvili inicia una visita de dos días a Ucrania. Participará en la apertura de la embajada georgiana en Kiev y se reunirá con el presidente Viktor Yuschenko.
Esta declaración, así como la naturaleza de la propuesta rusa contrasta con los avisos del primer ministro, Vladimir Putin, de que Rusia cortará el gas si Ucrania no paga su factura este invierno, confirmados por las declaraciones de ayer de su colega eslovaco tras reunirse con él.
- Edvard Limonov pasará diez días en prisión. El escritor, de 66 años, ha sido encarcelado por organizar un mitin no autorizado y resistirse al arresto el pasado 31 de octubre en Moscú. Miembros del opositor Partido Nacional Bolchevique, fundado por el intelectual, han organizado acciones de protesta.
- Polonia y Lituania se plantean iniciar una asociación militar con Ucrania, en un intento de acercar a Kiev a la OTAN. El proyecto incluye la creación de una brigada conjunta que podría participar en misiones de la organización atlántica.
- Los participantes en una manifestación exigiendo la liberación de los presos políticos ayer en el centro de Minsk han manifestado su sorpresa por la ausencia de arrestos e incidentes con la policía durante el acto. Es la primera vez que este tipo de protestas no concluyen a porrazos y con buena parte de los manifestantes en un furgón blindado. Los agentes se limitaron a grabar la protesta y a observarla desde los vehículos antidisturbios.
Georgia
- Salen los primeros soldados georgianos hacia Afganistán. La compañía de 170 soldados se integrará en la ISAF bajo mando francés. A principios de 2010 saldrán otros 725 y se encuadrarán en la estructura militar de Estados Unidos en la zona.
Imagen: El escritor y dirigente del Partido Nacional Bolchevique ruso, Edvard Limonov (Daylife)
El FMI condiciona la ayuda monetaria a la derogación de una ley sobre el salario básico firmada por el presidente Yushchenko. Su rival político (y probable ganadora) de cara a las presidenciales, la primera ministra Yulia Timoshenko, ha llevado la ley al Tribunal Constitucional. Kiev necesita los 3.400 millones de dólares del siguiente tramo del préstamo del FMI para pagar su factura del gas. En caso de no hacerlo,Rusia advierte que cerrará el grifo si Ucrania desvía gas que no le pertenece para sus propias necesidades. La medida cortaría el abastecimiento europeo y reviviría las crisis de enero de 2006 y 2009.
El alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov demanda al diputado ultranacionalista Vladimir Zhirinovsky por difamación. Zhirinovsky, que le había acusado de corrupción en sus discursos, ha prometido responder con una demanda aún mayor.
La organización de Derechos Humanos sueca Östgruppen ha lanzado una iniciativa en la que doce activistas bielorrusos argumentan el incumplimiento de las doce condiciones impuestas por la UE a Minsk para levantar las sanciones que impuso a raíz del fraude electoral de las últimas elecciones presidenciales en 2008. Pequeña acción de guerrilla urbana en Minsk exigiendo la liberación de los presos políticos.
Un tercio de la población asegura que el país “no es libre” en una encuesta publicada ayer, Día de la Independencia. Un 73% de estos cita la Unión Europea como principal amenaza a la independencia de Polonia.Presiones sobre la ministra de Sanidad por la lentitud en la compra de vacunas contra la gripe A. El Gobierno asegura no estar dispuesto a ceder a las presiones de las farmacéuticas para comprar vacunas sin garantías ni responsabilidad de la industria ante posibles efectos adversos.
Fracasa la octava ronda de conversaciones entre Rusia y Georgia tras el último conflicto de agosto de 2008. El jefe de Estado Mayor ruso asegura que Georgia se está rearmando. La afirmación sigue a otras realizadas la semana pasada desde la inteligencia militar acusando a Tbilisi de mantener su empeño de recuperar sus provincias rebeldes por la fuerza.
¿Qué ocurre en Rusia y en el espacio post soviético y qué significa para Europa y el mundo? Con esta pregunta, nos lanzamos al estudio regular de las noticias y la historia de la región a fin de entender mejor cuanto ocurre en una sexta parte del planeta.
* * *
Pablo Veyrat y Aleg Pershanka, periodistas español y bielorruso, continúan la tradición de análisis de la realidad post-soviética iniciada en plena guerra entre Rusia y Georgia en el verano de 2008. Lo hacen sobre los archivos de La mirada al Este, un medio colaborativo entre varios periodistas de la zona que vivió a lo largo de 2009. En el plano artístico, los osos del dibujante Juan Rodríguez Morales nos ayudarán a ver la realidad desde otra perspectiva