La visita de Berlusconi a Bielorrusia

Por § 18 diciembre, 2009 § Sin comentarios

Aleg Pershanka (Minsk)- La llegada del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, a Minsk el pasado 30 de noviembre se convirtió en la primera visita de un jefe de Estado desde que Lukashenko llegó al poder. Berlusconi rompe así el aislamiento internacional de Bielorrusia, impuesto en la última década como resultado de la violación de Derechos Humanos y la opresión de las libertades democráticas.

Oficialmente, la visita de Berlusconi es un mero tributo al protocolo diplomático, la devolución de la visita de Lukashenko a Italia. En abril, y con su hijo extramatrimonial de seis años, Lukashenko se reunió con el Papa en el Vaticano y cenó con Berlusconi. De cualquier modo, hay uan serie de motivos más allá de la cortesía diplomáticas detrás de esta visita.

Ninguno de los dos reparó en elogios al otro en Minsk. Los bielorrusos “te adoran,  lo que es evidente a la vista de tus resultados electorales”, le dijo Berlusconi al dictador, conocido por su manipulación de los resultados electorales (razón por la que la Unión Europea impuso sanciones el año pasado). “Un hombre de política global, planetaria, eso es lo que es nuestro amigo”, aduló Lukashenko al primer ministro italiano, hundido en escándalos sexuales en casa y enfrentándose a acusaciones de tener vínculos con la mafia.

Seguir leyendo…

Resultados electorales: Occidente, decepcionado; el pueblo bielorruso, engañado una vez más

Por § 2 octubre, 2008 § 7 comentarios


Parecía imposible que pudieran existir elecciones parlamentarias más improbables que las celebradas en 2004. Hace cuatro años, 108 de los 110 diputados fueron elegidos en la primera vuelta. Ni un sólo miembro de la oposición llegó por entonces a la Cámara Baja del Parlamento.

Pero estas elecciones han resultado ser aún más bárbaras. Todos los diputados han sido elegidos en la primera ronda, ni uno sólo  pertenece a la oposición. Los funcionarios de Minsk ni siquiera han intentado simular un escenario más realista para las elecciones: segunda vuelta en algunas circunscripciones y algunos miembros de la oposición en el Parlamento.

Las sensacionales reuniones de las autoridades bielorrusas con conocidos representantes de la UE antes de las elecciones, la conversación telefónica entre Lukashenka y Solana, los intentos de persuasión a la oposición para que no retirase a sus candidatos por parte de diplomáticos occidentales y la llamativa buena voluntad de los observadores OSCE para fijarse en los aspectos más positivos de la campaña electoral llevaron a muchos expertos y al bielorruso medio a pensar que Lukashenka y Occidente habían llegado a un acuerdo.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=Qpo8qG5ZENw&]

Influyentes periódicos polacos llegaron incluso a publicar una lista supuestamente acordada entre las autoridades bielorrusas y Occidente acerca de qué miembros de la oposición habían de ser elegidos diputados. Sin embargo, la lista enviada en la víspera de las elecciones a la redacción del diario publico Narodnaya Volia por un anónimo funcionario bielorruso resultó ser bastante más precisa. Incluía a todos los candidatos del Gobierno y sólo falló en algún nombre  que otro.

Occidente esperaba que la mayor representatividad del nuevo parlamento bielorruso permitiera una mayor cooperación con Bielorrusia. Algo así como elecciones democráticas a cambio de ayuda política y financiera para Bielorrusia. Lukashenka había expresado en público repetidamente su deseo de que Occidente reconociera estas elecciones y de que el Parlamento quedara así legitimado. Los países occidentales dieron muestras de su disposición a hacerlo si al menos algún que otro miembro de la oposición salía elegido como diputado.

Pero los fraudulentos resultados sorprendieron a Occidente y mostraron la terquedad de Lukashenka y su completa incapacidad para llegar a ningún acuerdo. “Desafortunadamente, las reiteradas señales de buena voluntad no parecen haber sido recibidas o interpretadas correctamente. En consecuencia, el significativo progreso que esperábamos para desarrollo democrático de Bielorrusia no se ha materializado”, explicó Anne-Marie Lizin, vicepresidenta de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE y Coordinadora Especial de los observadores a corto plazo de la OSCE.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=MS8jEJC9bpQ]

“El presidente Lukashenka nunca pierde una oportunidad para perder una oportunidad”, afirmó el Secretario General del Consejo de Europa, Terry Davis. “Existía la esperanza de que las recientes elecciones parlamentarias serían un punto de inflexión en el aislamiento autoimpuesto de Bielorrusia del resto de Europa. Desafortunadamente, no ha sido así”, añadió.

La oposición se basó en los numerosos actos de falsificación descubiertos para tachar las elecciones de totalmente fraudulentas y la participación de sospechosamente excesiva. Después de los pucherazos a cara descubierta que tuvieron lugar por todo el país, la misión de observación electoral de la OSCE/ODIHR no calificó las elecciones parlamentarias ni de justas ni de democráticas. El recuento fue evaluado como “malo” o “muy malo” en el 48% de los colegios electorales visitados. Cuando fue posible acceder al proceso, observaron varios casos de falsificación.

Desde luego, los medios estatales no dijeron una palabra sobre el informe de la OSCE y su evaluación negativa del proceso. Las palabras de los miembros de la organización fueron sacadas de contexto. Y cuando los canales rusos que emitían desde Bielorrusia informaban sobre las conclusiones de la OSCE, eran interrumpidos por publicidad.

Parece que Occidente no tiene una idea clara sobre cómo llevar las relaciones con Bielorrusia. Tras la decepción con los demócratas bielorrusos y su papel de mediadores, esperaban colaborar con las autoridades actuales. Es de esperar que a estas elecciones siga un periodo de incertidumbre bastante largo en las relaciones entre Minsk y los países occidentales.

El politólogo bielorruso Chernoy mostró el año pasado en su artículo ¿Transformación o conservación? que los regímenes autoritarios de tipo bielorruso (regímenes personalistas de izquierda de orientación populista-conservadora) casi nunca son doblegados por cambios profundos en el sistema. Más aún, nunca se ha dado el caso de que uno de estos regímenes evolucionara hacia el autoritarismo radical y se dirigiera hacia la modernización y una evolución consistente. En los regímenes personalistas, el poder depende una sola persona, que es la fuente esencial de poder y, a veces, única. Por tanto, la duración de este tipo de regímenes queda determinada por la duración política, y a veces física, de su líder-creador.

El dictador adicto al deporte tiene ahora mismo 54 años y parece estar muy bien de salud. Sin embargo, los países occidentales pueden ayudar al pueblo bielorruso a alcanzar sus légitimas aspiraciones democráticas acelerando su muerte política a través de una política unida y un sistema de sanciones políticas y económicas que resulte eficaz. Esperemos que ahora tengan una idea más clara del tipo de persona con que se las tienen que ver.

Primer vídeo: Una mujer de la mesa electoral alega estar “enferma” para salir y hacer una llamada. Los demás miembros le esperan. A su regreso, susurra ciertas palabras al comité. Está terminantemente prohibido para un miembro de la mesa abandonar la sala durante el proceso de recuento. Los autores del vídeo alegan que llamó a la Comisión Electoral Central y que son los “resultados” lo que comenta en voz baja a los demás miembros de la mesa (Uladzimir Uladzimirau).

Segundo vídeo: Un observador electoral de una organización local trata de acercarse a la mesa para vigilar el recuento. El presidente de la mesa le impide acercarse. Los observadores tendrán que conformarse con mirar a diez metros de distancia el recuento de cada papeleta (Uladzimir Uladzimirau)

La UE estudia levantar las sanciones a Bielorrusia (revista de prensa)

Por § 8 septiembre, 2008 § Sin comentarios

Bielorrusia:  Javier Solana, el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, se mostró el viernes pasado partidario de un acercamiento a Bielorrusia. “Han tomado decisiones importantes con la liberación de prisioneros políticos (…) Nos gustaría encontrar una manera para recompensar por nuestra parte este tipo de comportamiento”. Fuentes de la UE han explicado que Solana ha mantenido contactos con varios altos funcionarios del Gobierno de Lukashenka.

Al parecer, el Gobierno polaco ha sido el impulsor de la iniciativa durante la reunión de los ministros de Exteriores en Avignon. “Prepararemos hoy el terreno”, afirmó el jefe de la diplomacia polaca Radoslaw Sikorski en pasado viernes. “La situación ha llegado a un punto en el que podemos abandonar las sanciones”, añadió. La UE impuso sanciones a Bielorrusia y varios miembros del gobierno tras la represión de las protestas por las elecciones presidenciales de 2006, ampliamente denunciadas por haber sido falsificadas. Estas consistieron en la prohibición de viajar al Europa para 46 altos funcionarios del Gobierno (incluido el presidente Lukashenka) y la exclusión de ciertos beneficios comerciales y económicos reservados para los países incluidos en la política de vecindad europea.

 La liberación de tres presos políticos hace tres semanas y la actitud ambivalente del aliado de Rusia hacia el reconocimiento de Abjazia y Osetia del Sur parece haber descongelado las actitudes de Bruselas y Washington  hacia el autoritario Lukashenka. Sin embargo, como ya adelantó (y denunció) el analista de La mirada al Este, Aleg Pershanka, la próxima privatización de cerca de 500 empresas públicas bielorrusas hacía previsible el abandono de los recelos de Occidente hacia las prácticas represivas del Lukashenka, descrito por Washington allá por 2006 como “el último dictador de Europa”.

Ya cerca de las elecciones legislativas del próximo 28 de septiembre, la Comisaria de Política Exterior de la UE, Benita Ferrero-Waldner, también ha mostrado su disposición a retomar las conversaciones a alto nivel con Minsk, llegando incluso a sugerir la posibilidad de invitar al ministro de Asuntos Exteriores bielorruso a la próxima reunión de ministros de la Unión el próximo 15 de septiembre, decisión que los ministros refrendaron al día siguiente. “Estoy a favor de mayor apertura y de facilitar las cosas en cuestión de visados”, declaró Ferrero-Waldner el pasado viernes. Los ministros de Suecia, Estonia y Lituania hicieron declaraciones similares.

Tanto la UE como EE.UU. condicionan su apoyo a que las próximas legislativas mantengan un cierto aspecto de legitimidad democrática. Los partidos de la oposición democrática han denunciado que sus representantes en las mesas y comisiones electorales solo representarán un 0,07 del total y mantienen la duda sobre si boicotear las elecciones. EE.UU. levantó el pasado jueves algunas sanciones comerciales. Ese mismo día, el encargado de negocios de la embajada de EE.UU. en Minsk (máximo representante de Washington desde la retirada del embajador en 2006), animó a los partidos de la oposición democrática a participar en las elecciones alegando que saben, por experiencia, “que los boicots no llevan a ningún lado”. Asegura también que las autoridades le han garantizado que habrá grandes mejorías en la calidad democrática de la próxima cita electoral.

 

P.V.        

 

Imagen: Retrato y bandera oficiales de Lukashenka y Bielorrusia en un domicilio particular de la república (Wikipedia)     

Where Am I?

You are currently browsing entries tagged with sanciones at La mirada al Este.