
El 25 de abril, tendrán lugar elecciones municipales en Bielorrusia. El período de registro de los candidatos ya ha terminado. Según la ley, un ciudadano de la capital bielorrusa, Minsk, puede proponer su candidatura si recoge 150 firmas de sus conciudadanos (en otras ciudades necesitan menos). El bloguero Lipkocich utlizó está oportunidad en uno de los distritos electorales de Minsk. Organizó una campaña bastante extraordinaria y logró atraer la atención de todos los medios independientes.
A pesar de no ser miembro de ningún partido de la oposición, Lipkovich se mofó de las autoridades oficiales, y de Lukashenko personalmente, con gran éxito. Su campaña (pues, parte de la campaña, consiste en que el auténtico período de agitación acaba de comenzar) fue más aireada en los medios bielorusos que la de cualquier otro candidato. Sus bromas sobre las autoridades fueron valientes. Por ejemplo: llamó a la Administración del Presidente (el órgano politico más poderoso en el sistema político actual, subordinado a Lukashenko) permitirle usar su cartel inunívoco en los billboards de Minsk (mira el imagen y explicación más abajo). El punto pricipal de su campanía fue la conservación del parque local.
Un experimento
Hace unos días, inesperadamente, Lipkovich declaró que terminaba su campaña. Según el bloguero, fue un experimento para comprobar el grado de influencia de Internet en el país. Lo cierto es que desde el próximo 1 de julio Internet será controlado de forma mas rígida por el nuevo servicio especial de la inteligencia nacioanl (¡ya es el octavo servicio especial de inteligencia en este país!). El decreto presidencial sobre el control de Internet ha sido criticado por varias organizaciones y asociaciones de derechos humanos internacionales.
Lipkovich formó su grupo electoral con diez personas completamente a través de Internet. El video de la entrevista en que declara su intención de presentar su candidatura fue descargado 17.000 veces en un día, lo que es bastante para Bielorrusia.
Sin embargo, solo recogió tres firmas de un total de 153 a través de la Red. “Eso demostró que Internet y las redes sociales no gozan de autoridad en nuestro país. Los que prepararon el decreto de regulación de Internet son unos auténticos paranoicos asustados de sus propias sombras”, declaró Lipkovitch a la agencia de noticias BelaPan.
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Imagen principal: El cartel de Lipkovich (sobre el texto) reza: “Y tú, ¿firmaste por Lipkovich? Llama al número. Contraseña: ¡La Patria te llama!”. En la camiseta de Eugenio Lipkovitch pone: “¡Por Kolia!”. Kolia es el hijo que el presidente Lukashenko tuvo con una amante. Lukashenko lleva siempre consigo a Kolia en sus viajes, incluyendo el encuentro con el Papa en Roma el año pasado.
Imagen lateral: La versión del blog de Lipkovich. Kolia con una camiseta parecida a la de Lipkovich en la que pone “¡Por Eugenio!” (el nombre de Lipkovich).
Desde el momento de la restauración de la independencia en 1990, Lituania ha seguido una política lingüística concreta dirigida a preservar y desarrollar la lengua llituana. La conservación de la identidad lingüística es un tema particularmente sensible para los países no muy poblados. Lituania fue rusificada y polonizada en el pasado, pero resistió y mantuvo sus los rasgos arcaicos de su lengua, que la hacen muy similar a las lenguas proto-indoeuropeas. Sin embargo, los expertos ven un nuevo desafío para el lituano en el siglo XXI: una avalancha de lengua inglesa, que poco a poco está adquiriendo el estatus de lengua internacional.
La preocupación por el futuro del lituano fue expresada en una conferencia lingüística internacional, que tuvo lugar en el edificio del Parlamento en septiembre. El inglés fue acusado de ser una lengua “asesina”, que elimina otras lenguas. Las lenguas más extendidas poseen un potencial natural mayor, a pesar de la política lingüística de la UE, que tiende a crear igualdad de oportunidades para todos los miembros de la Unión.
Durante los últimos cinco años, Lituania ha atravesado un periodo de emigración económica. Muchos van a trabajar a los países más desarrollados de la UE. Una parte de ellos, decide quedarse en el extranjero. El flujo principal de migración apunta hacia el Reino Unido e Irlanda; varios se dirigen a España. Por esta razón, el inglés es percibido como “una lengua de oportunidades para el futuro” en la conciencia pública de los lituanos. Los padres intuyen que es más importante para el niño aprender inglés que una de lengua materna. Muchos piensan que esto dará más oportunidades al niño.
Un elemento más que está afectando a la alfabetización de los jóvenes es Internet. Los ponentes señalaron que los espacios virtuales crean una forma simplificada de lenguaje, una jerga de Internet, a menudo basada en el inglés. Por ejemplo, la ortografía lituana contiene contiene algunos caracteres especiales para ciertas vocales y consonantes (vocales nasales, etc). Se ha observado que una parte considerable de los usuarios de Internet lituanos no los emplea en sus cartas, limitándose al alfabeto latino básico. A veces lo hacen para evitar problemas de codificación; otros, simplemente lo encuentran más sencillo. Los lingüistas no se ponen de acuerdo sobre hasta qué punto esta tendencia es perniciosa para la lengua, pero creen al mismo tiempo que hay que prestarle más atención a este fenómeno.
La lengua es uno de los elementos más importantes de identidad nacional en una Europa más unida, con una divisa común extendiéndose por todo el espacio europeo y con fronteras transparentes. Es difícil concluir si debemos temer o no a la globalización. Nadie discute que hablar varias lenguas sea una ventaja, pero la pérdida de la lengua materna puede ser considerada una tragedia. Es probable Lituania, como país pequeño con sus 3,5 millones de habitantes, en comparación con otros, la posibles consecuencias de la globalización parezcan sobredimensionadas.
Nota: La mayoría de los ciudadanos de Lituania puede hablar al menos una lengua extranjera. El censo de 2001 señala que cerca de 2,1 millones habla ruso. La mayoría de estos hablantes pasó buena parte de su vida bajo la URSS, con el ruso como lengua dominante. Unos 600.000 hablan inglés, la mayoría son jóvenes, a los que el inglés abre nuevas oportunidades. Otras lenguas, como el polaco, el alemán y el francés, están bastante extendedidas. (V.D.)