Ingushetia, la guerra oculta de Rusia

Por § 19 noviembre, 2009 § Sin comentarios

La mirada al Este, Chicago- El canal de televisión australiano SBS-1 emitió el pasado 18 de octubre un reportaje realizado este verano sobre las desapariciones de jóvenes y las violaciones de los Derechos Humanos por parte de las autoridades en la república norcaucásica de Ingushetia. En el metraje, el reportero Evan Williams entrevista al líder opositor y responsable temporal de la ya difunta página de noticias Ingushetiya.ru Maksharip Aúshev. Una semana después, Aúshev moría acribillado a tiros desde un coche en una carretera de la región.

El reportaje trata de encontrar una respuesta a los actos de violencia aparentemente gratuita que las fuerzas de seguridad de la Federación Rusa llevan a cabo contra los jóvenes varones de Ingushetia. Durante el reportaje, Williams también será informado del asesinato de una pareja de activistas que llevaba una ONG de atención a los huérfanos de las guerras en el Cáucaso Norte.

El trabajo de Williams tiene el valor de haber sido llevado a cabo en una zona de donde está prohibido sacar ningún tipo de información y en la que la represión y la situación de seguridad, que incluye desapariciones, atentados y un recrudecimiento de los enfrentamientos con la guerrilla islamista nacida de la guerra en la vecina república de Chechenia, hacen muy difícil el trabajo de la prensa. Llama también la atención sobre una situación de flagrante violación de los Derechos Humanos que la comunidad internacional continúa ignorando.

La primera parte del reportaje encabeza estas líneas. Las dos siguientes están a continuación:

Vía |  The Tbilisi Blues

Últimas noticias sobre las relaciones turco-armenias

Por § 27 enero, 2009 § Un comentario

(A partir de hoy, Ali Saltan, sociólogo y fotógrafo turco, contribuirá a La mirada al Este con una columna quincenal sobre la perspectiva turca sobre el Cáucaso y el Mar Negro. Ali Saltan es el fundador de la revista de fotografía FotoRöportaj.org)


El partido de fútbol entre Turquía y Armenia de las eliminatorias de la Copa del Mundo del pasado 6 de septiembre de 2008 creó una atmósfera favorable entre dos países que no mantienen relaciones diplomáticas desde mediados de los ’90. El hecho de que el presidente armenio, Serzh Sargsyan, invitara al presidente turco, Abdullah Gül, a ver juntos el partido en Yereván y que éste aceptara dio comienzo a un cambio en las relaciones entre ambos países.

Para entender mejor este cambio favorable, resultará útil examinar el mapa político y social de Turquía antes del partido, a principios de este nuevo siglo. En cierto sentido, los comienzos de esta década fueron los años en que los conservadores liberales de derecha y los liberales de izquierda pudieron hacer oír su voz. De modo que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), apoyado en la tradición conservadora y con su discurso liberal, obtuvo el poder en las elecciones de 2003 con un amplio respaldo social.

Gracias a este apoyo, y teniendo presente la gran importancia geopolítica de Turquía, el AKP se acercó de igual a igual a la Unión Europea y revolucionó la política exterior tradicional turca proyectando una imagen más fuerte, y a la vez más flexible, en Oriente Próximo. Esta nueva imagen encaja con aquella que Estados Unidos pretende modelar como una Turquía “democrática” como anticipo y arquetipo para las administraciones de los países de Oriente Próximo y el Cáucaso y de los estados musulmanes. Un ejemplo de esto, ha sido la implicación del país como mediador en el último conflicto entre Rusia y Georgia. En un intento de mantener su influencia en el Cáucaso, ha tenido que suavizar su postura respecto a Armenia.

funeral-dink

Además, tras el asesinato del periodista y escritor Hrant Dink el 19 de enero de 2007, la reacción social, y mundial, empujaron al AKP a no descuidar el asunto armenio. A la luz de estos elementos, la situación cobra más sentido y el acercamiento turco-armenio, se nos aparece como una mutua relación benéfica de autoprotección en un mundo en el que los equilibrios de poder están cambiando.

“Pido perdón a los armenios”

Si volvemos al período inmediatamente posterior al partido de fútbol en Yereván, podemos decir que han tenido lugar varios eventos favorables y que aún quedan más por llegar. Aunque sin orden alguno, las reuniones sin condiciones entre los ministros de Exteriores de ambos países se están sucediendo. En estas reuniones, los políticos que integran ambas delegaciones intercambian gestos de simpatía constantemente.

Estos acontecimientos son una oportunidad para avanzar en el camino de la paz con iniciativas como las que comenzó Hrant Dink y propiciar la multiplicación de las voces que piden la paz. La campaña “Pido perdón a los armenios”, iniciada hace dos meses por un importante sector de los intelectuales turcos es un buen ejemplo de esto. La iniciativa invita a los ciudadanos a rechazar la insensibilidad mostrada hacia los armenios por la negación de la Gran Catástrofe a la que los armenios otomanos fueron sometidos en 1915, a rechazar esta injusticia y a empatizar con los sentimientos y el dolor de sus hermanos y hermanas armenios. A pesar de las reacciones contrarias que la campaña ha suscitado, los 30.000 firmantes han logrado constituir una plataforma social para los armenios turcos y, por otro lado, mantener frescas las relaciones con Armenia.

Además, en el transcurso del proyecto que hemos llevado a cabo con el fotógrafo Ruben Mangasaryan (un proyecto para fotografiar ambas culturas, formas de vida, etc.) hemos constatado que los habitantes de ambos lados de la frontera la quieren ver abierta. Armenios y turcos saben que el turismo y el comercio les beneficiará a todos con una frontera abierta. De modo que, con el conocimiento de que las tragedias y hostilidades del pasado no pueden aportar nada al futuro, esperan a que las fronteras sean abiertas.

Imagen: Vista de la marcha del funeral del periodista armenio asesinado Hrant Dink el 23 de enero de 2007. Más de 100.000 personas marcharon por las calles de Estambul en señal de duelo y protesta por su muerte (Kerem Özcan / Wikipedia).

La mayor boda de Nagorno Karabaj

Por § 29 octubre, 2008 § Un comentario



Ríos de seda blanca y velos inundan el monasterio de Gandzasar y la iglesia de Ghazanchetsots. Son 675 hermosas novias caminando del brazo de 675 novios felices hacia la mayor boda colectiva celebrada nunca en Nagorno Karabaj.

Fue el deseo de repoblar el Karabaj tras la guerra lo que llevó a organizar bodas masivas. Y su iniciador es un hombre de negocios armenio residente en Rusia: Levon Hayrapetyan.  Y esta es tal vez la mejor forma de mejorar la situación demográfica de un país con 140.000 habitantes.

Como regalo de boda, cada pareja recibe 2.500 dólares en forma de una tarjeta de oro del mismo Harapetyan más otros 1.000 dólares de parte del Gobierno de Nagorno Karabaj. El primogénito que engendren traerá 2.000 dólares bajo el brazo; el segundo 3.000; el tercero, 5.000; 10.000, el cuarto; 20.000 el quinto; el sexto, 50.000 y el niño de la suerte, el séptimo, supondrá un premio de 100.000 dólares para sus padres.

Pero esto no es todo: cada pareja recién casada que proceda de una aldea recibe un regalo viviente, una vaca, a condición de que se la lleven ellas mismas a casa. Durante el ensayo general (con vestido incluido), las parejas fueron llevadas a la aldea de Vank, donde se les pidió que guiaran cada una su vaca. Resultó que las novias tenían miedo de las vacas y las vacas de las novias. Al final, decidieron cooperar y todo marchó bien.

(Imágenes: Inna Mkhitaryan / Agencia Patker)

El ‘paraíso’ del cobre

Por § 8 octubre, 2008 § Sin comentarios


(especial para La mirada al Este desde Alaverdi)

No es un milagro cuando el Debed, el río más profundo de Armenia, al norte del país, se vuelve blanco durante la noche y continúa así hasta la mañana. Los habitantes del Valle del Debed saben que se trata de la Planta de Enriquecimiento Minero de Ajtala (PEMA), arrojando sus residuos al río. Han de regar sus jardines y plantas y dar de beber a su ganado del Debed. En algunos lugares, la gente incluso bebe de aquel agua, cavando pequeñas lagunas junto al río, donde el agua se ha filtrado a las corrientes subterráneas ¿Pero logra el suelo purificar el agua de sus metales pesados?

De hecho, la PEMA contaba con una presa para residuos durante la época soviética, situada en el barrio de Svinets, en Alaverdi. Pero era demasiado pequeña para albergar las aguas venenosas de la planta en su totalidad. Así que construyeron otra presa entre la aldeas de Ayrum y Joikan, y los residuos de la fábrica eran trasvasados por una red de conductos hasta ahí. Pero a comienzos de los ’90, cuando la planta metalúrgica fue cerrada, los conductos se volvieron inútiles y fueron desmantelados. Hoy, la planta ha entrado en funcionamiento de nuevo y los dueños de la PEMA, en lugar de reconstruir unos kilómetros de tuberías, han preferido ahorrarse la inversión y verter los residuos directamente al Río Debed…

Esto es sólo una parte del desastre que la industria metalúrgica ha traído a la ciudad de Alaverdi. Más aún, en las tardes de verano, una apenas puede caminar por la calle sin jadear por la asfixia. La razón son las emisiones de los conductos de la fundición de cobre pertenecientes a la Compañía del Programa Armenio del Cobre (PAC). Últimamente, las emisiones exceden 20 veces el límite permitido. El gerente de la empresa, Gagik Arzumanyan, no lo oculta: “Tenemos un problema ecológico muy importante y, si no lo superamos, tendremos que cerrar la fundición”. Pero aunque la idea se ha barajado durante la última década, la fundición sigue en funcionamiento, rompiendo todas las normativas y pagando muy honestamente todas las multas que el Gobierno le impone.

La gente de Alaverdi ya sabe que por las tardes no debe salir a la calle, sino cerrar todas las ventanas y quedarse en casa. Lo aprendieron en los tiempos soviéticos, cuando la factoría ya funcionaba sin ningún tipo de protección. Las montañas que rodean la ciudad estaban negras por entonces: el humo se acumulaba en ellas. Shushan Hovhannisyan, profesora de 50 años de Alaverdi, recuerda las consecuencias que la planta ya tenía por entonces: “Cada vez que me pillaba la lluvia fuera de casa, me agujereaba el nylon de las medias”.

Pero hoy, los problemas causados por una ecología echada a perder son aún más serios: Alaverdi tiene una alta tasa de anormalidades en el nacimiento. Los niños nacen con enfermedades extrañas y muy raras. Pero, desde luego, el Gobierno cuida de la gente de Alaverdyi: en lugar de arreglar el problema ecológico, han decidido caritativamente ayudar a las mujeres embarazadas con niños con malformaciones de una forma más barata y menos desagradable que un aborto. Acaban de ofrecerles una medicina que termina con el embarazo…

Imagen: Fundición de cobre de Alaverdi (Inna Mkhitaryan / Agencia Patker)

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