Por Viktor Denisenko (Vilnius) § 13 diciembre, 2008 §
Arūnas Valinskas, el presidente del Parlamento lituano, hizo un hueco en su agenda para encontrarse con algunos estudiantes y profesores del Instituto de Relaciones Internacionales y de Ciencia Política de la Universidad de Vilnius.
El ejemplo del nuevo cabeza del Parlamento cruza todas las líneas de la teoría política, que determinan que la alta política se hace a través del “comité del partido”, apuntó el director del Instituto. Esto nos lleva a recordar que el ex representante de artistas Valinskas organizó su Partido de la Resurrección Nacional (PRN) apenas unos meses antes de las elecciones. Como nuevo poder político, tuvo éxito en poco tiempo y pasó a formar parte de la coalición gobernante. Podemos decir que el PRN desempeña un papel de argamasa entre las fuerzas de derecha que lograron el poder, fundamentalmente conservadores y liberales.

Durante la charla, Valinskas destacó que su partido todavía se está constituyendo. Añadió que no descarta presentarse a las presidenciales el año que viene, aunque puntualizó que la decisión corresponde a la ejecutiva de su partido. “Les aseguro que si el partido decide presentar a alguien para la presidencia, querrá decir que se ha convertido en un auténtico poder político”.
La entrada en juego del PRN ha vivificado notablemente la vida política del país. Actualmente, el peso principal de la coalición gobernante lo llevan los conservadores, pero los intentos del PRN de incrementar su influencia política son notables. Como decíamos, el partido es un elemento de cohesión en la liga gobernante y esta situación le aporta algunas ventajas. Si la coalición no estuviera tan unida como aparenta en público y se rompiera en pedazos, el partido de Valinskas bien podría podría acercarse más a los partidos de izquierda y capitanear una nueva coalición. Y las probabilidades de que esto ocurra son bastante elevadas.
Imagen: El presidente del Parlamento lituano, Arūnas Valinskas (Viktor Denisenko)
Por Aleg Pershanka (Minsk) § 3 diciembre, 2008 §
Bajo el mandato de Lukashenko, Bielorrusia se ha convertido en una excepción notable entre los en transición desde la antigua Unión Soviética. Esto se debe, no sólo a su abandono del flujo democratizador y conversión a la economía de mercado, sino por constituir un ejemplo único de fracaso a la hora de crear una nación post-soviética legítima.
Los símbolos nacionales están prohibidos y el uso público de la lengua bielorrusa es acosado constantemente. Incluso la asignatura escolar Historia de Bielorrusa se enseñó el año pasado en ruso y ha desaparecido del currículo para este curso. Ahora forma parte de asignatura de Historia Universal. Las autoridades temen el desarrollo de la identidad nacional y continúan sembrando mitos sobre la eterna amistad entre bielorrusos y rusos.
En este contexto, es interesante fijarse en el asunto de los motes. Durante una entrevista con el presidente ucraniano Yuschenko para el canal ICTV el martes pasado, dijo: “Tenemos que alejarnos del tópico de los ‘hermanos pequeños’, somos diferentes”. No somos malorosas (pequeños rusos) ni jajoles”. Esta semana, se celebra un festival de la patata en la ciudad bielorrusa de Babrujsk bajo el nombre de “Somos bulbashas”. La iniciativa partió del Comité del Departamento de Educación de la Ciudad.
Permítanme explicar qué significa jajol y bulbasha. La palabra jajol es de origen mongol y se emplea habitualmente para denostar a los ucranianos, especialmente por los imperialistas rusos. Bulbash es un mote por el se conoce a los bielorrusos en la zona post-soviética. La palabra deriva de la utilizada para referirse la patata. Alcanzó las leguas centroeuropeas a través del latín, bulbus. Los bielorrusos son conocidos históricamente por comer muchas patatas y por tener varios platos hechos con ellas.
La patata apareció en Bielorrusia a finales del siglo XVII y comenzó usándose como planta decorativa y medicinal. Hasta mediados del XVIII, se cultivaba sólo en la propiedad real de los colonialistas alemanes. En un principio, los campesinos la miraban con desconfianza y la rechazaron. Probablemente, muchos desconocían que el tubérculo, a diferencia de la hoja, no es venenoso. Aunque pronto se convirtió en un cultivo muy extendido. El crecimiento de la producción llegó a crecer varios centenares por ciento en tan sólo la segunda década del siglo XIX. Por entonces, ya penetra en el folklore, aparecen canciones sobre ella y pasa a ser un elemento fundamental de la cultura campesina, el “segundo pan”, como terminó siendo conocida. En este sentido, los bielorrusos fueron como los irlandeses, y, a menudo, la patata fue el primero y único pan.
Bulbash no suena ofensivo para la mayoría de los bielorrusos cuando se usa por diversión y con buenas intenciones. Sin embargo, esto depende de la identidad nacional de la persona. Si a muchos habitantes del Oeste de Ucrania les parece ofensivo el término jajol, a muchos en la zona oriental [de cultura y habla más cercanas a la rusa] les parece bien. Con bulbash ocurre lo mismo. No hace mucho, un grupo de ciudadanos denunció a la empresa de bebidas alcohólicas Dionis por atizar la crispación en el país. La empresa ha llamada Bulbash a su licor.
Aunque los festivales con motes nacionales pueden parecer inofensivos y una forma de reírse de uno mismo, en un Estado que desarrolla una política antinacional y opresiva hacia la lengua y la cultura nacionales, la percepción puede no ser igual.
Por La mirada al Este § 2 diciembre, 2008 §
Rusia: El líder de los comunistas rusos, Guennady Zyyganov, fue reelegido el domingo al frente del partido, junto a una ejecutiva que ha renovado casi el 70% de sus cargos con menores de 40 años. “El viento de la historia sopla nuevamente en nuestras velas (…) En este tiempo de crisis, el mundo del imperialismo ha comenzado su muerte. Estamos en la antesala de cambios políticos y sociales”, aseguró en el discurso de apertura del congreso el sábado pasado.
Exhortó a sus compañeros a “aprovechar al máximo todo lo posible” la crisis económica que se espera comience a sacudir Rusia, afectando posiblemente de forma abrupta a la población en algún momento de 2009. “Las autoridades están fallando claramente en la gestión del país (…) Una protesta social masiva se avecina y es difícil predecir cuándo y en qué forma estallará”, añadió Zyuganov. El veterano dirigente abogó también por la nacionalización de los recursos naturales y por la vuelta de la Unión Soviética.
No ha sido el único en predecir graves disturbios sociales a menos que el Gobierno ruso ponga en marcha nuevas medidas. Nuestra analista, Valeria Mingova afirmó lo mismo la semana pasada. E igualmente hicieron ayer desde la Jamestown Foundation, en un detallado análisis que, citando a dos ex-asesores económicos del Gobierno ruso, achaca el riesgo a, entre otras cosas, la percepción de inseguridad jurídica provocada por las intervenciones del Gobierno en la esfera económica.
Por otra parte, Vladimir Nosov, el primer vicejefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB), la inteligencia rusa, advirtió ayer desde las paginas del diario Komsomolskaya Pravda, contra posibles planes de las fuerza especiales georgianas para realizar ataques terroristas contra las tropas rusas basadas en Osetia del Sur y Abjazia. Acusó también al Gobierno georgiano de haber detenido a ciudadanos rusos para obligarles a participar en vídeos comprometedores y falsos para los soldados rusos que más tarde enviarían al tribunal de la Haya y a medios de comunicación occidentales.
En el campo de la energía, LUKoil, el principal productor de petróleo ruso y candidato a adquirir el 30% de la gasista Repsol, ha adquirido el 49% de una refinería en el sur de Italia. Ayer desembolsó 600 millones de euros el primer pago de una una cifra que alcanzará los 1.347 millones de euros. Para ello, la petrolera obtuvo un préstamo de 400 millones de su financiera subsidiaria LUKoil Finance Limited. El complejo de refinerías de ISAB tiene capacidad para refinar 16 millones de toneladas (117 millones de barriles) al año.
En el Cáucaso, dos milicianos no identificados mataron ayer a dos policías en un control en Osetia del Norte, cerca de la frontera con la República de Ingusetia. Al parecer dispararon desde su vehículo con rifles automáticos al pasar el control.
Armenia: El presidente armenio, Serzh Sargsian otorgó ayer la Orden del Honor al director general del monopolio estatal del gas ruso Gazprom, Alexéi Miller, tras reunirse con él para discutir la cooperación energética entre su Gobierno y la empresa gasista.
Imagen: El líder comunista Guennadi Zyuganov, en una foto tomada en abril de 2006 (photo_irkutsk).
P.V.