¿Para qué necesita Lukashenka una central nuclear?

Por § 9 octubre, 2008 § Sin comentarios

¿Para qué necesita Lukashenka una central nuclear?

El 30 de septiembre, durante la sesión plenaria de Agencia Internacional de la Energía Atómica (IEAE, en sus siglas inglesas), la Asamblea General (parlamento) de Bielorrusia informó a sus miembros de que había decidido construir la primera central de energía nuclear en su territorio. Uno de los representantes permanentes de la República de Bielorrusia, Alexander Sychov, afirmó que la decisión había sido tomada tras sopesar cuidadosamente varias opciones para desarrollar la política energética del Estado.

El 31 de enero de 2008, Lukashenka firmó un decreto del Consejo de Seguridad acerca de la construcción de la central nuclear. Hay que destacar que el artículo 18 de la Constitución reza de esta manera: “La República de Belarus se pone como meta convertirse en un territorio no nuclear”.

Muchos científicos bielorrusos se oponen a la decisión de construir la central. Algunos de ellos establecieron en abril un comité llamado Para una Bielorrusia No Nuclear. Yégor Fediushin, presidente del Instituto Internacional de Tecnologías de la Información y miembro del comité afirmó que “durante toda la discusión sobre si construir o no la central, nadie ha citado ningún tipo de dato o prueba económica en defensa del proyecto para dotarnos de energía nuclear”.

Los científicos reunidos en el comité aprobaron un llamamiento a sus colegas bielorrusos y de otros países. Aseguran que “Bielorrusia es el país que más ha sufrido las consecuencias de la nuclearización pacífica [en alusión al desastre de Chernobil]”. Por esta razón, los científicos consideran inadmisible la instalación de armas nucleares, la instalación de centrales atómicas o el almacenaje de residuos nucleares en su territorio.

Para el ex presidente de la Academia Nacional de las Ciencias Alexander Voitovich “el asunto le fue ocultado a la sociedad y casi no ha sido discutido a un nivel de expertos, digamos en la Academia de las Ciencias. Ahora sé cómo se toman las decisiones, incluyendo la de la Academia de las Ciencias: una orden llega desde ‘arriba’ y todo lo demás se ajusta a ella. No hay ningún tipo de análisis objetivo”.

La disposición a construir una central nuclear puede ser percibida como una prueba de la superación de las consecuencias del desastre de Chernobil y una razón para cancelar los programas de ayuda a los afectados. Recordemos que, a consecuencia de la mayor catástrofe tecnológica nunca vista, que tuvo lugar cuando el 26 de abril de 1986 estalló el cuarto reactor de la central nuclear de Chernobil, un 70% de todos los elementos radiactivos fue dispersado por el sudeste de Bielorrusia.

Las autoridades ocultan las cifras reales de las consecuencias de la tragedia y siguen destinando tierras bastante contaminadas a la agricultura. En 1999, el director del Instituto Médico de Gomel, Yury Bandazhevsky publicó los resultados de sus investigaciones. Estos desaconsejaban los planes de las autoridades de volver a cultivar las tierras contaminadas por el desastre de Chernobil y eran críticos con la venta y exportación de vegetales radioactivos. Fue arrestado poco después de la publicación de su informe, en el que criticaba a las autoridades. Durante un mes, nadie supo dónde estaba. Hasta que lo encontraron en la cárcel, donde fue sometido a tortura psicológica, interrogado a menudo durante la noche y dormía en el suelo de la celda, donde trataba de abrigarse con periódicos.

Al vigésimo tercer día su falsa desaparición, y sin la asistencia de un abogado, fue acusado de aceptar sobornos de estudiantes que querían entrar en la universidad. En 2001 le sentenciaron a ocho años de cárcel. Los expertos independientes señalaron hasta ocho violaciones de las leyes de enjuiciamiento criminal en su proceso y los testigos principales se negaron a ratificar sus propias declaraciones juradas contra el profesor. De cualquier modo, fue condenado. La comunidad internacional lo reconoció como preso político y salió bajo una amnistía en 2005.

Algunos analistas se muestran sorprendidos por los planes para construir la central nuclear, ya que, según sus cálculos, el proyecto no será rentable para la economía nacional, sino que provocará una crisis económica. El combustible de uranio se ha vuelto realmente caro y el problema del enterramiento de los residuos nucleares sigue sin solución. Hace 30 años, la IAEA esperaba construir 170 reactores nucleares, pero hoy en día considera un buen año si se erigen tan sólo tres o cuatro.

Si su planteamiento es acertado, sólo queda una explicación posible a para qué ha decidido Lukashenka comenzar el proyecto. Recientemente, las centrales nucleares están apareciendo en países subdesarrollados. Algunos tienen la intención de fabricar plutonio para crear un arma nuclear ¿Piensa tal vez el último dictador de Europa colocar a Bielorrusia en la misma lista que China, Irán, Turquía, Pakistán, Corea del Norte?

El ‘paraíso’ del cobre

Por § 8 octubre, 2008 § Sin comentarios


(especial para La mirada al Este desde Alaverdi)

No es un milagro cuando el Debed, el río más profundo de Armenia, al norte del país, se vuelve blanco durante la noche y continúa así hasta la mañana. Los habitantes del Valle del Debed saben que se trata de la Planta de Enriquecimiento Minero de Ajtala (PEMA), arrojando sus residuos al río. Han de regar sus jardines y plantas y dar de beber a su ganado del Debed. En algunos lugares, la gente incluso bebe de aquel agua, cavando pequeñas lagunas junto al río, donde el agua se ha filtrado a las corrientes subterráneas ¿Pero logra el suelo purificar el agua de sus metales pesados?

De hecho, la PEMA contaba con una presa para residuos durante la época soviética, situada en el barrio de Svinets, en Alaverdi. Pero era demasiado pequeña para albergar las aguas venenosas de la planta en su totalidad. Así que construyeron otra presa entre la aldeas de Ayrum y Joikan, y los residuos de la fábrica eran trasvasados por una red de conductos hasta ahí. Pero a comienzos de los ’90, cuando la planta metalúrgica fue cerrada, los conductos se volvieron inútiles y fueron desmantelados. Hoy, la planta ha entrado en funcionamiento de nuevo y los dueños de la PEMA, en lugar de reconstruir unos kilómetros de tuberías, han preferido ahorrarse la inversión y verter los residuos directamente al Río Debed…

Esto es sólo una parte del desastre que la industria metalúrgica ha traído a la ciudad de Alaverdi. Más aún, en las tardes de verano, una apenas puede caminar por la calle sin jadear por la asfixia. La razón son las emisiones de los conductos de la fundición de cobre pertenecientes a la Compañía del Programa Armenio del Cobre (PAC). Últimamente, las emisiones exceden 20 veces el límite permitido. El gerente de la empresa, Gagik Arzumanyan, no lo oculta: “Tenemos un problema ecológico muy importante y, si no lo superamos, tendremos que cerrar la fundición”. Pero aunque la idea se ha barajado durante la última década, la fundición sigue en funcionamiento, rompiendo todas las normativas y pagando muy honestamente todas las multas que el Gobierno le impone.

La gente de Alaverdi ya sabe que por las tardes no debe salir a la calle, sino cerrar todas las ventanas y quedarse en casa. Lo aprendieron en los tiempos soviéticos, cuando la factoría ya funcionaba sin ningún tipo de protección. Las montañas que rodean la ciudad estaban negras por entonces: el humo se acumulaba en ellas. Shushan Hovhannisyan, profesora de 50 años de Alaverdi, recuerda las consecuencias que la planta ya tenía por entonces: “Cada vez que me pillaba la lluvia fuera de casa, me agujereaba el nylon de las medias”.

Pero hoy, los problemas causados por una ecología echada a perder son aún más serios: Alaverdi tiene una alta tasa de anormalidades en el nacimiento. Los niños nacen con enfermedades extrañas y muy raras. Pero, desde luego, el Gobierno cuida de la gente de Alaverdyi: en lugar de arreglar el problema ecológico, han decidido caritativamente ayudar a las mujeres embarazadas con niños con malformaciones de una forma más barata y menos desagradable que un aborto. Acaban de ofrecerles una medicina que termina con el embarazo…

Imagen: Fundición de cobre de Alaverdi (Inna Mkhitaryan / Agencia Patker)

En el segundo aniversario del asesinato de Anna Politkovskaya

Por § 7 octubre, 2008 § 5 comentarios

“(…) No soy analista política. Soy sólo un ser humano entre muchos, un ser humano entre las multitudes de Moscú, de Chechenia, de San Petersburgo o de cualquier otro lugar. [Este libro] Son mis reacciones emocionales garabateadas en los márgenes de la vida tal y como se vive hoy en día en Rusia. Es demasiado pronto para distanciarse, que es lo que hay que hacer si se quiere analizar algo desapasionadamente. Yo vivo el presente y tomo nota de lo que veo”.

ANNA POLITKOVSKAYA, La Rusia de Putin

Los escritos de Anna Politkovskaya te atrapan y obligan a mirar a la cara la vida en la Rusia de los primeros años del milenio. Hay algo muy fuerte en su escritura y a la vez muy sencillo: siempre escribió sobre la gente corriente y para la gente corriente para denunciar los abusos a que ésta es sometida. Ese es el único secreto de su legado, a dos años de su cobarde asesinato por encargo la víspera del cumpleaños del entonces presidente, Vladimir Putin.

¿Qué hacer cuando el horror se materializa en tu propio país? Cuando el estado deja de estar para ayudarte y la policía y el ejército se convierten en instrumentos de represión de cualquier voz disidente o de quien la autoridad diga; cuando los medios de comunicación pasan a estar monopolizados por el Estado y los medios independientes cerrados con cualquier tipo de artimaña legal; cuando una región entera de tu país, Chechenia, pasa a ser ocupada por decenas de miles de soldados de tu ejército, su capital arrasada a cañonazos y su población diezmada a diario de forma ora medieval, ora nazi; cuando esos mismos soldados, reclutas adolescentes en su mayoría, son maltratados hasta la muerte por sus propios oficiales como carne de cañón… y un largo y desolador etcétera.

Anna Politkovskaya, aterrada de miedo por las amenazas que recibía de grupos de ultraderecha o de los propios servicios de seguridad, por el simulacro de fusilamiento a que fue sometida por su propio ejército cuando informó desde el frente en Chechenia, por el intento de envenenamiento que sufrió yendo de camino a Beslán para mediar con los secuestradores de la Escuela Nº 1, por el horror que presenció cuando los propios terroristas del teatro Dubrovka de Moscú pidieron su presencia para negociar, sólo optó por ser periodista de la única  forma posible. Optó por la honestidad y contar la verdad sin ambages y con ira acerca de un estado en que la justicia está en venta y en el que las peores prácticas de la psiquiatría soviética vuelven a entrar en acción.

El eje principal del trabajo que le granjeó la enemistad del Gobierno ruso fue Chechenia. Allí documentó los asesinatos, ejecuciones sumarias y violaciones que tanto el ejército ruso como sus aliados chechenos cometieron y cometen contra su propia población civil. Ciudadanos de la Federación Rusa, con pasaporte ruso. Pero también denunció la corrupción de las autoridades rusas en cualquier estamento, la crueldad e indiferencia hacia el dolor de los ciudadanos, incluidas las madres de los soldados muertos en la guerra del Cáucaso, o el creciente acoso racial hacia los propios chechenos, extendido a cualquier “negro” del Cáucaso, en el interior de Rusia. En uno de sus trabajos más conmovedores, Una historia de amor y fascismo, denunció el abuso de la policía, encargada de detener su cuota diaria de chechenos, ya en 1999, de cualquier manera. Decía entonces:

“La teoría de la nación criminal era elegante en la Alemania nazi. Entonces se centraron en judíos y gitanos. Los campos de filtración y concentración para ellos fueron abiertos por doquier. También fueron confinados en ghettos. No parece haber mucha diferencia entre aquello y lo que ocurre hoy en Moscú con nuestra silenciosa (y a veces clamorosa) colaboración ¿Nos veremos obligados a admitir ante nuestro nietos que contribuimos a este fascismo y que no hicimos nada para prevenir su ocurrencia?”

El estilo de Politkovskaya puede parecer exagerado, hiperbólico, poco riguroso y, para algunos, histérico. Pero leer sus libros, los de otros autores que escriben sobre Rusia y contrastarlos con las noticias que publica la prensa mundial no deja lugar a dudas: el gigante que pretende erigirse en potencia mundial alberga un horror totalitario más o menos suavizado con una fachada democrática, una relativa prosperidad material y el control de los medios de comunicación por parte del Estado. Con una elite al mando integrada por los servicios de seguridad descendientes directos, y sin transición alguna, del aparato represor de uno de los regímenes más despiadados con los Derechos Humanos que vio el siglo XX.

Pasarán los aniversarios de su muerte, el Gobierno ruso podrá hacerse más honorable o sus ofertas energéticas más atractivas. Pero Politkovskaya ya nos advirtió de cuanto no quisimos ver durante su vida.

“(…) A Occidente le complacen muchas cosas de Rusia: el vodka, el caviar, el gas, el petróleo, los osos, los propios rusos, tan especiales… El exotismo ruso tiene muy buen mercado. Ni a Europa ni al mundo le interesa, pues, lo que suceda en la séptima parte del planeta que ocupa nuestro país.

Y, entretanto, vosotros seguís con lo mismo, que si Al Qaeda por aquí, que si Al Qaeda por allá… Maldita jerigonza que os permite descargar la responsabilidad de tantas sangrientas tragedias: por aquí, pues por aquí; cogemos a aquel, pues a cogerlo… No puede uno imaginarse cantinela más primitiva para adormecer la conciencia de una sociedad que no hay nada que desee más que hundirse en el sueño”.

Tráiler del documental Letter to Anna (disponible íntegro en ruso en Novaya Gazeta)

- Biografía en Wikipedia

- Libros de Politkovskaya en español

- Listado de periodistas asesinados en Rusia desde 2000


Una prueba más de fraude electoral en Bielorrusia

Por § 3 octubre, 2008 § 9 comentarios

Uladzimir Uladzimirau (Minsk)- Imágenes tomadas en un colegio electoral de la región de Minsk el pasado domingo. Muestran a un grupo de observadores locales protestando al presidente de la mesa.

Observadora electoral: [al presidente de la mesa electoral, en traje] ¡Vladimir Ivanovich, los acaba de poner en un sólo montón [en alusión a los sufragios]!

Observador electoral: ¡Es verdad! ¿¡Como va a rellenar ahora el protocolo final!? [con los resultados de la mesa]

Presidente de la mesa: Se lo repito, lo hemos hecho según las instrucciones.

Observadora: ¿Qué instrucciones?

Observador: ¡Pero si ni siquiera ha contado las papeletas! No nos ha dicho cuántos votos son para Turovich, para Kazulina, para Lukashonok… [los candidatos de la circunscripción]. Los ha puesto todos en sólo montón sin contar nada.

Observadora: ¡Ha amontonado pilas de votos sin contar!

Observador: ¡Tienen que ser sellados en sobres separados! [con desesperación, a los observadores de la OSCE presentes a su lado] ¿Están viendo lo que está pasando?

Observadora: ¡Vladimirovich! ¿Dónde están los resultados? ¿Quién ha contado todo eso?

Presidente: Se lo repito, ya lo saben: los resultados constarán en el protocolo final. Una copia de éste les será entregada.

Observadora: ¡Pero si no han contado los votos!

Observador: ¡Ni siquiera los han contado! ¡¿Cuántos votos han sido para Turovich?!

Observadora: ¿Cuántos? Si los ha contado, ¿cuántos son? ¡Ni siquiera han contado nada!

Observador: ¿Cuántos son para Kazulina? ¿Cuántos para Lukashonok? ¡Díganos los resultados!

(Nótese que la distancia a la que son mantenidos los observadores, a diferencia de en otros procesos electorales, impide observar adecuadamente la veracidad del recuento de cada papeleta)

[Traducción: Aleg Pershanka / Pablo Veyrat]

La Globalización como una amenaza para la lengua

Por § 3 octubre, 2008 § Sin comentarios


Desde el momento de la restauración de la independencia en 1990, Lituania ha seguido una política lingüística concreta dirigida a preservar y desarrollar la lengua llituana. La conservación de la identidad lingüística es un tema particularmente sensible para los países no muy poblados. Lituania fue rusificada y polonizada en el pasado, pero resistió y mantuvo sus los rasgos arcaicos de su lengua, que la hacen muy similar a las lenguas proto-indoeuropeas. Sin embargo, los expertos ven un nuevo desafío para el lituano en el siglo XXI: una avalancha de lengua inglesa, que poco a poco está adquiriendo el estatus de lengua internacional.

La preocupación por el futuro del lituano fue expresada en una conferencia lingüística internacional, que tuvo lugar en el edificio del Parlamento en septiembre. El inglés fue acusado de ser una lengua “asesina”, que elimina otras lenguas. Las lenguas más extendidas poseen un potencial natural mayor, a pesar de la política lingüística de la UE, que tiende a crear igualdad de oportunidades para todos los miembros de la Unión.

Durante los últimos cinco años, Lituania ha atravesado un periodo de emigración económica. Muchos van a trabajar a los países más desarrollados de la UE. Una parte de ellos, decide quedarse en el extranjero. El flujo principal de migración apunta hacia el Reino Unido e Irlanda; varios se dirigen a España. Por esta razón, el inglés es percibido como “una lengua de oportunidades para el futuro” en la conciencia pública de los lituanos. Los padres intuyen que es más importante para el niño aprender inglés que una de lengua materna. Muchos piensan que esto dará más oportunidades al niño.

Un elemento más que está afectando a la alfabetización de los jóvenes es Internet. Los ponentes señalaron que los espacios virtuales crean una forma simplificada de lenguaje, una jerga de Internet, a menudo basada en el inglés. Por ejemplo, la ortografía lituana contiene contiene algunos caracteres especiales para ciertas vocales y consonantes (vocales nasales, etc). Se ha observado que una parte considerable de los usuarios de Internet lituanos no los emplea en sus cartas, limitándose al alfabeto latino básico. A veces lo hacen para evitar problemas de codificación; otros, simplemente lo encuentran más sencillo. Los lingüistas no se ponen de acuerdo sobre hasta qué punto esta tendencia es perniciosa para la lengua, pero creen al mismo tiempo que hay que prestarle más atención a este fenómeno.

La lengua es uno de los elementos más importantes de identidad nacional en una Europa más unida, con una divisa común extendiéndose por todo el espacio europeo y con fronteras transparentes. Es difícil concluir si debemos temer o no a la globalización. Nadie discute que hablar varias lenguas sea una ventaja, pero la pérdida de la lengua materna puede ser considerada una tragedia. Es probable Lituania, como país pequeño con sus 3,5 millones de habitantes, en comparación con otros, la posibles consecuencias de la globalización parezcan sobredimensionadas.

Nota: La mayoría de los ciudadanos de Lituania puede hablar al menos una lengua extranjera. El censo de 2001 señala que cerca de 2,1 millones habla ruso. La mayoría de estos hablantes pasó buena parte de su vida bajo la URSS, con el ruso como lengua dominante. Unos 600.000 hablan inglés, la mayoría son jóvenes, a los que el inglés abre nuevas oportunidades. Otras lenguas, como el polaco, el alemán y el francés, están bastante extendedidas. (V.D.)


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